viernes, 26 de mayo de 2023

Soberana Compañía de Loyola. El S.S Papa Francisco I° nombró arzobispo de Buenos Aires a Mons. García Cuerva, de 55 años, hasta ahora obispo de Río Gallegos.

  

El Santo Padre Francisco designó arzobispo de la arquidiócesis de Buenos Aires a monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, de 55 años, actualmente obispo de Río Gallegos.

Simultáneamente, aceptó la renuncia presentada por el cardenal Mario Aurelio Poli, al haber cumplido 75 años (el 29 de noviembre de 2022) y lo designó administrador apostólico de Buenos Aires, con las facultades de arzobispo arquidiocesano, hasta la toma de posesión canónica de su sucesor.

El nombramiento fue publicado hoy, en forma simultánea en Roma y en Buenos Aires. Aquí lo hizo el nuncio apostólico, monseñor Miroslaw Adamczyk, a través de la agencia AICA.

Datos biográficos de Mons. García Cuerva

Nació en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, el 12 de abril de 1968. Estudió Filosofía y Teología en el seminario de la diócesis de San Isidro y recibió su ordenación sacerdotal el 24 de octubre de 1997.

Es licenciado en Teología con especialización en Historia de la Iglesia por la Universidad Católica Argentina y licenciado en Derecho Canónico por la misma universidad. También obtuvo el título de abogado en la Universidad Católica de Salta.

Fue vicario parroquial de Nuestra Señora de la Cava (1997-2005); párroco de Santa Clara de Asís (2005-2014) y párroco de Nuestra Señora de la Cava en Beccar.

Fue vicepresidente de Cáritas diocesana de San Isidro, asesor regional de la Pastoral Carcelaria, secretario de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria de la Conferencia Episcopal Argentina y capellán de varios centros penitenciarios de la provincia de Buenos Aires.



Homilía del Sr. Arzobispo Mario Aurelio Cardenal Poli Arzobispo de Buenos Aires Primado de la Argentina, pronunciada durante el "TE DEUM" 2023 en la Catedral Metropolitana

 


Evangelio: Juan 17, 19-26; Salmo 15, 1-2. 5. 7-11.

El Evangelio proclamado es el alma del Te Deum, y siempre es Buena Noticia: es la palabra del Dios «amante de la vida» de todos (cfr. Sab 11, 24), «y es útil para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien» (2Tm 3, 16-17). La oración que reza Cristo antes de su pasión invoca a Dios llamándolo «¡Padre!». Es el mismo Dios que contiene el Preámbulo de la Constitución Argentina: un Padre Bueno, Clemente y Misericordioso. Por eso, el mismo Cristo nos enseñó a intimar con Él: rezar como quien habla con un amigo, con la misma confianza con que un hijo abre su corazón a su padre o su madre. En ese encuentro orante la novedad radica en que en el seno del Dios trinitario se da un llamado urgente a la unidad: «Que todos sean uno» (Jn 17,21).

Si bien esta exhortación estaba dirigida a las primeras comunidades de creyentes ante el peligro de las fragmentaciones, el supremo valor de la unidad no excluye a nadie, y su proyección en la historia sobre las aspiraciones humanas siempre será un ideal a lograr. Su origen trascendente permitió superar divisiones y enfrentamientos entre semejantes, como ha acontecido en nuestra historia nacional. La poesía icónica por excelencia de los argentinos grabó en la memoria popular esa consigna: «Los hermanos sean unidos, ésa esla ley primera» 

Hoy, el Te Deum eleva esta oración para agradecer a Dios por la generación que consumó la Revolución de Mayo. En un tiempo de desconcierto y confusión, se mantuvieron unidos en un ideal que les permitió superar diferencias y perseverar firmes en la convicción de asumir la representación de un pueblo ya maduro, para regir sin tutelas una patria independiente y soberana. El 25 de Mayo no es un feriado más para los argentinos. Es el acontecimiento constitutivo de nuestra identidad; obliga volver a recordarlo, es decir, pasarlo por el corazón. Si no recordamos El gaucho Martín Fierro de José Hernández, 1872.  

Agradecidos de dónde venimos, difícilmente podremos avanzar hacia dónde queremos ir como Nación.

Su legado llega hasta nosotros después de recorrer un sinuoso camino dos veces centenario, que conoció aciertos y fracasos, encuentros y desencuentros, hasta marcar un hito fundamental cuando primero juramos observar la Carta Magna de la Independencia y luego, la Constitución Nacional esperada, donde elegimos el sistema republicano y democrático para ordenar nuestra convivencia como pueblo. Eso nos permitió superar el gran drama de la guerra fratricida, conocer tiempos de progreso y convivencia pacífica, entre otros tantos logros. Son páginas vivas de nuestro acervo cultural y de permanente cátedra docente que nos advierten que la deseada unidad prevalece sobre el conflicto  

Cuando nos preparamos para celebrar el bicentenario de esta gesta matriz, «recordamos que nuestra patria es un don de Dios confiado a nuestra libertad,como un regalo que debemos cuidar y perfeccionar. 

Podremos crecer sanamente como Nación si reafirmamos nuestra identidad común. En esta búsqueda del bienestar de todos, necesitamos dar pasos importantes para el desarrollo integral. Pero cuando priman intereses particulares sobre el bien común, o cuando el afán de dominio se impone por encima del diálogo y la justicia, se menoscaba la dignidad de las personas, e indefectiblemente crece la pobreza en sus diversas manifestaciones» 

Aun con todos los límites de un sistema en manos humanas, nuestro régimen democrático ha probado ser el más óptimo ordenador de la vida civil, garantizando libertades, favoreciendo procesos de inclusión y promoviendo derechos sociales; no obstante, no se ven desplegadas todas sus virtudes y bondades. No puedo dejar de mencionar, como demuestran recientes estudios de campo, la sensible desigualdad que existe en un amplio sector de la población más vulnerable. Es de información pública que seis de cada diez niños, niñas y adolescentes argentinos son pobres y ese porcentaje se visualiza más crudamente si consideramos que alcanza a 8.200.000 menores de edad, de los cuales hay más de 4.200.000 con carencias alimenticias 

Al mismo tiempo cabe señalar que entre los niños, niñas y adolescentes pobres, 2 de cada 10 sufren privaciones graves . Si pensamos que en esa franja etaria son 2 Véase la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, donde el Papa Francisco desarrolla cuatro criterios para acompañar los procesos humanos y sociales, en particular: nn. 226-230.

Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016), documento de la 96a Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14 de noviembre de 2008, 11.

Observatorio de la Deuda Social Argentina = ODSA – UCA, informe del 15 de mayo de 2023.

ODSA – UCA, informe de la 1° edición, abril 2023, pág. 25. aproximadamente 11.556.000 alumnos del nivel inicial, primario y secundario en la escuela pública, estatal y privada , la educación, –uno de los derechos fundamentales de la infancia, y a mi entender, piedra basal de la democracia–,enfrenta graves desafíos. Ellos son el valioso presente, y en ellos –si atendemos sus necesidades–, es posible imaginarnos un porvenir venturoso para el país que todos deseamos.

Necesitamos aceptar que toda democracia padece momentos de conflictividad. En esas situaciones complejas, alimentar la confrontación buscando culpables en el pasado o en el presente, puede parecer el camino más fácil, sembrando desconfianza y alimentando más enfrentamientos. Pero el modo más sabio y oportuno de prevenirlas y abordarlas es procurar consensos a través del diálogo 

Debemos admitir con humildad, que si hablamos de un debilitamiento y descrédito de nuestra democracia, sus causas hay que buscarlas en la suma de responsabilidades compartidas de todos.

Casi como una obsesión, los miembros de los credos presentes que confesamos al único Dios verdadero, somos portadores de buenas noticias para la humanidad y no profetas de calamidades. Por eso nuestra mirada es esperanzadora y siempre estamos prontos para elevar oraciones por la paz, la justicia y el bienestar de nuestro pueblo, con la mirada en los más vulnerables.

Ante un nuevo proceso electoral para elegir a quienes aspiran conducir la Nación, vemos una inmejorable oportunidad para que los candidatos manifiesten su vocación de servicio y aprovechen sus palabras para hacer docencia democrática, con propuestas claras y realistas, sin descalificar a los que compiten; con un lenguaje nuevo que promueva la solidaridad y devuelva al pueblo la confianza y el deseo de participar en la construcción de un destino común.

El argentino que hoy preside la Iglesia, trazando algunas líneas de la mejor política que espera la gente, nos dice: «Una gran nobleza es ser capaz de desatar procesos cuyos frutos serán recogidos por otros, con la esperanza puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra. La buena política une al amor la esperanza, la confianza en las reservas de bien que hay en el corazón del pueblo, a pesar de todo». Por eso «la auténtica vida política, fundada en el derecho y en un diálogo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicción de que cada mujer, cada hombre y cada generación encierran en sí mismos una promesa que puede liberar nuevas energías relacionales,intelectuales, culturales y espirituales. Vista de esta manera, la política es más

Observatorio de Argentinos por la Educación, informe 2023.

Cfr. Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016), 12 y 17. 

Noble que la apariencia, que el marketing, que distintas formas de maquillaje  mediático. Todo eso lo único que logra es sembrar división, enemistad y un escepticismo desolador incapaz de apelar a un proyecto común» 

¡Te Deum! Aquí estamos Señor, Padre de los pobres, para darte gracias por la Patria y el pueblo que peregrina en esta tierra bendecida. Danos la pasiónpor la unidad fecunda. Que los padecimientos de los que menos tienen no nos sean indiferentes. «Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda»

 Abre nuestro corazón y nuestra mente para

mantenernos firmes en el compromiso por el bien común, sin excluir a nadie. Haz que no abandonemos nunca el ideal de construir una Nación fraterna, donde la amistad social supere toda división, para que podamos convivir en justicia y solidaridad.

 

Mario Aurelio Cardenal Poli
Arzobispo de Buenos Aires
Primado de la Argentina

lunes, 22 de mayo de 2023

En el aniversario de la muerte del P. Adolfo Nicolás XXX General de la Compañía de Jesus, os invitamos a leer sus últimas reflexiones: una invitación al centro, para pasar de la distracción a la dedicación por quien bendijera la creación de la Soberana Compañía de Loyola Una ayuda para reconocer aquellas cosas -a veces muy sutiles- que nos alejan de Dios.

 

Hace algunos años, durante el pontificado del papa Benedicto XVI, el P. General Adolfo Nicolás esbozó puntos para una posible carta a la Compañía. Aunque nunca escribió la carta, sí compartió estos puntos con algunos amigos. El siguiente texto, aunque todavía resulta improvisado e informal, expresa claramente la dirección de su pensamiento. Con el permiso del P. Nicolás, lo compartimos ahora.

lunes, 15 de mayo de 2023

Oración a San Ignacio de Loyola para pedir protección contra el mal. Soberana Compañía de Loyola



"NO ES POCA COSA EL VENCEDOR SER VESTIDO 
DEL DESPOJO  DEL VENCIDO" 

Palacio de los Duques de Lascano 
(Lazkao, Lazcano, Gipuzkoa)

San Ignacio de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana.

Es por esta razón que si necesitas una ayuda especial este es el santo al que debes acudir, pues podrá interceder por ti ante los cielos. En este caso, se trata de una oración perfecta para solicitar protección, la cual te mantendrá alejado de todo lo que quiera hacerte mal o peligro, compartida por el portal ‘Fieles a Dios’.

ORACIÓN DE PROTECIÓN CONTRA EL MAL

Querido San Ignacio de Loyola, pido tu intercesión para contar con tu protección contra todo mal. Creo en Dios todopoderoso, creo en su hijo Jesús, que dio su vida por mí en la cruz, venciendo todo principado, toda potestad de las tinieblas, todo espíritu maligno, Satanás mismo.

Bajó al inferno, venció a la muerte, y ascendió al tercer día vestido en majestad, en victoria, para la gloria y honra de nuestro único y verdadero Padre, Dios. Guíanos con esa fuerza espiritual, San Ignacio tú que sabes obrar en el nombre del Señor, no dejes que nunca desistamos de nuestro propósito.

La lucha no es contra carne y sangre dice tu palabra, es contra espíritus malignos, huestes y principados de maldad, por lo tanto, confió que tengo tu cuidado y tu protección, soy hijo(a) de Dios; caerán a mi lado mil, y diez mil a mi diestra, más a mí no llegara mal alguno, estoy cubierto con la sangre del cordero, no hay nada más fuerte que la sangre de Cristo en sus verdaderos hijos.

San Ignacio de Loyola, no existe montaña que se me oponga, ni mal que me oprima, tampoco dificultad que me detenga, ni ralentice mi caminar, mucho menos circunstancia que me robe la paz, ni me quite el verdadero gozo de mi Señor; en todo tiempo te alabare, en lo bueno y no tan bueno.

He aprendido a contentarme en lo poco y en lo mucho, he aprendido a serle fiel a Dios en lo poco y en lo mucho, me pondrá como lo hizo contigo venerado San Ignacio de Loyola. Confío que estoy bajo la voluntad del Padre, buena, agradable y perfecta para mí, por lo tanto, se hacen vida las santas escrituras que dice que el que habita a la sombra del altísimo, morara bajo la sombra del omnipotente.

Gracias padre porque estoy libre de todo mal, el enemigo no puede tocarme, no toca mi familia ni mis finanzas, está atado, sujeto, sin poder, sin autoridad, sin legalidad en mi vida, en el poderosísimo nombre de Jesús. Amén.


San Ignacio Lazcano de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.

Soberana Orden Militar de Caballería Ligera del Papa San Ignacio de Loyola. ORACION ALMA DE CRISTO

  ORACION ALMA DE CRISTO   Alma de Cristo, Santifícame Cuerpo de Cristo, Sálvame Sangre de Cristo, Embriágame Agua ...