domingo, 24 de marzo de 2024

Capellanía Soberana Compañía de Loyola. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

 



El domingo de Ramos, comienzo de la Semana Santa, sitúa ante nuestra mirada a Jesucristo en el misterio de la salvación del hombre. Jesús entra en Jerusalén ensalzado hoy con palmas y ramos de olivo y se someterá voluntariamente a cruel Pasión hasta la muerte en Cruz, para redimirnos del pecado y de la muerte y resucitar en el amanecer del Domingo de Pascua, mostrándonos nuestra excelsa condición.

 (InfoCatólicaSan Andrés de Creta. Sermón sobre el domingo de Ramos 9

Venid, y al mismo tiempo que ascendemos al monte de los Olivos, salgamos al encuentro de Cristo que vuelve hoy de Betania y por propia voluntad se apresura hacia su venera­ble y dichosa pasión para poner fin al misterio de la salvación de los hombres.

Porque el que iba libremente hacia Jerusa­lén es el mismo que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, para levantar consigo a los que yacíamos en lo más profundo y colocarnos, como dice la Escritura, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación y por encima de todo nombre conocido.

Y viene, no como quien busca su gloria por medio de la fastuosidad y de la pompa. No porfiará, dice, no gritará, no voceará por las calles, sino que será manso y humilde, y se presentará sin espectacularidad alguna.

Ea, pues, corramos a una con quien se apre­sura a su pasión, e imitemos a quienes salie­ron a su encuentro. Y no para extender por el suelo a su paso ramos de olivo, vestiduras o palmas, sino para prosternarnos nosotros mismos con la disposición más humillada de que seamos capaces y con el más limpio pro­pósito, de manera que acojamos al Verbo que viene, y así logremos captar a aquel Dios que nunca puede ser totalmente captado por nos­otros.

Alegrémonos, pues, porque se nos ha presentado mansamente el que es manso y que asciendo sobre el ocaso de nuestra ínfima vileza, para venir hasta nosotros y convivir con noso­tros, de modo que pueda, por su parte, llevar­nos hasta la familiaridad con él. 

Ya que, si bien se dice que, habiéndose incor­porado las primicias de nuestra condición, ascendió, con ese botín, sobre los cielos, hasta el oriente, es decir, según me parece, hasta su propia gloria y divinidad, no aban­donó, con todo, su propensión hacia el género humano hasta haber sublimado al hombre, elevándolo progresivamente desde lo más ínfimo de la tierra hasta lo más alto de los cielos.

Así es como nosotros deberíamos proster­narnos a los pies de Cristo, no poniendo bajo sus pies nuestras túnicas o unas ramas inertes, que muy pronto perderían su verdor, su fruto y su aspecto agradable, sino revistiéndonos de su gracia, es decir, de él mismo, pues los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Así debemos ponernos a sus pies como si fuéra­mos unas túnicas.

Y si antes, teñidos como estábamos de la escarlata del pecado, volvimos a encontrar la blancura de la lana gracias al saludable baño del bautismo, ofrezcamos ahora al ven­cedor de la muerte no ya ramas de palma, sino trofeos de victoria.

Repitamos cada día aquella sagrada excla­mación que los niños cantaban, mientras agitamos los ramos espirituales del alma: Bendito el que viene, como rey, en nombre del Señor.


 GENERAL SOBERANA COMPAÑÍA DE LOYOLA
FUNDADOR DE LA ORDEN DE CABALLERÍA


San Ignacio de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.

Cuerpo Socorro Argentino
cuartelmaestre@gmail.com
ordendeloyola@gmail.com

sábado, 23 de marzo de 2024

Marchando con la Soberana Compañía de Loyola. “Esta Semana Santa, convertir el corazón a Dios es nuestra misión.”




El pecado no se improvisa, generalmente se medita, se razona, se justifica y se decide. El Evangelio de hoy nos muestra claramente que la muerte de Jesús no fue fruto del azar, sino de un acto razonado y decidido previamente. Así razonaron las autoridades de Israel en aquel entonces:


“¿Qué será bueno hacer? Ese hombre está haciendo muchos prodigios. Si lo dejamos seguir así, todos van a creer en Él, van a venir los romanos y destruirán nuestro templo y nuestra nación”. Pero uno de ellos les dijo: “No comprenden que conviene que un solo hombre muera por el pueblo y no que toda la nación perezca”. Por lo tanto, desde aquel día tomaron la decisión de matarlo.

Lo mismo nos sucede a nosotros: nuestras faltas de caridad, nuestras críticas, nuestra indiferencia ante el necesitado, y muchos pecados más, son fruto de un razonamiento, una justificación y una decisión. Así nos decimos:

“Yo no le ayudo… porque no se lo merece”.
“Yo robo… porque así lo hacen todos”.
“Yo soy infiel… porque es imposible no serlo”.
“Yo no lo perdono… porque si lo hago me volverá a ofender”.
“Yo no honro mi palabra… porque nadie lo hace”.
“Yo no voy a misa… porque los que van son hipócritas”.

Y así le pudiera seguir con una lista bastante amplia de las “excusas” que ponemos para no amar a Dios en el hermano, para no honrar su presencia en nuestras vidas, para pecar y creernos justificados, tal como lo hicieron quienes mataron a Jesús.

El pecado no se improvisa y solo lo venceremos cuando dejemos a un lado nuestros razonamientos, miremos a la Cruz y decidamos “ponernos del lado del Crucificado y no de los que lo crucificaron”.

Comenzamos la Semana Santa, días especiales para renovar nuestro corazón, para dejar a un lado nuestras justificaciones y decidirnos a Amar, como Cristo nos ha amado desde la Cruz.

SPREADS SOVEREIGN COMPANY OF LOYOLA

San Ignacio de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.




viernes, 22 de marzo de 2024

Capellanía Soberana Compañía de Loyola. Ejercicios Espirituales según el método de San Ignacio de Loyola

 







 GENERAL DE LA SOBERNA COMPAÑÍA DE LOYOLA
FUNDADOR DE LA ORDEN DE CABALLERÍA


San Ignacio de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.


jueves, 21 de marzo de 2024

Marchando con la Soberana Compañía de Loyola. REFORMA DE LA PROPIA VIDA Y LIBERTAD DEL YO

 


La persona deberá considerar cuánta casa y familia tener, cómo gobernarla como enseñarla en la fe y en sus facultades como familia, siempre contemplar que pone tanto sus bienes, su vida y situación al logro y consecución del fin para el que fue creado, con sus ingresos observe lo conveniente para familia y casa, cuánto aportar para los pobres y para la comunidad eclesiástica no queriendo ni buscando cosa alguna sino mayor alabanza y gloria de Dios nuestro Señor porque más se aprovecha de las cosas espirituales mientras más saliere de sus propios deseos e intereses.

San Ignacio de Loyola


 GENERAL DE LA SOBERNA COMPAÑÍA DE LOYOLA
FUNDADOR DE LA ORDEN DE CABALLERÍA


San Ignacio de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.



Soberana Compañia de Loyola
Cuerpo Socorro Argentino
cuartelmaestre@gmail.com
ordendeloyola@gmail.com

Soberana Orden Militar de Caballería Ligera del Papa San Ignacio de Loyola. ORACION ALMA DE CRISTO

  ORACION ALMA DE CRISTO   Alma de Cristo, Santifícame Cuerpo de Cristo, Sálvame Sangre de Cristo, Embriágame Agua ...