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Un
joven estadounidense con un cáncer terminal experimentó una recuperación total
tras recibir la bendición del pontífice en 2012, un caso que ya estudia el
Vaticano. Con 19 años, viajó a Roma con un diagnóstico devastador y al tiempo
obtuvo la curación.
El
caso se centra en Peter Srsich, un joven de Colorado, en Estados Unidos, que en
mayo de 2012, con 19 años, viajó a Roma con un diagnóstico devastador: un
linfoma de Hodgkin avanzado que presionaba su corazón y hacía inviable
cualquier intervención.
A pesar
de las quimioterapias y el sufrimiento, Peter mantenía la convicción de que
podría sanar si llegaba al Vaticano. Durante una Audiencia en la Plaza de San
Pedro, el joven se encontró con Benedicto XVI y, al pedirle su bendición, el
pontífice colocó su mano derecha sobre el pecho de Peter, justo donde se
encontraba el tumor, sin que nadie le indicara la ubicación.
El
padre de Peter, sin ningún obsequio preparado, le entregó al Papa un brazalete
verde con la inscripción "Oren por Peter" y un versículo bíblico.
Este gesto enmarcó el momento clave del encuentro entre el joven y el entonces
Papa.
Desde
ese encuentro, la salud de Peter Srsich comenzó una mejoría constante que
desafió todos los pronósticos. Su recuperación fue completa y médicamente
inexplicable, permitiéndole continuar con su vida y sus estudios con total
normalidad.
El 15 de mayo de 2021, nueve años después de aquel momento en el Vaticano, Peter Srsich fue ordenado sacerdote. Este hecho cierra un círculo de fe y sanación que ahora la Iglesia examina con el rigor que requieren estos casos de cara a una posible beatificación.







